Guía de seguridad informática para proteger a tu negocio de las principales amenazas
Siento decirte que la seguridad informática de tu empresa no está cubierta solo con un software. Porque en el contexto actual, la tecnología es solo una parte de esa autoprotección y todo lo demás está compuesto por hábitos saludables de ciberseguridad que debes adoptar desde ya.
De hecho, según recoge el informe Ciberseguridad como Activo, de Vodafone Empresas y el Instituto Nacional de Ciberseguridad (Incibe) los ciberataques a pequeñas empresas han crecido un 43%, una cifra exorbitante que pone en jaque su futuro y arrastra a otras empresas y a particulares.
Los hackers saben que son el eslabón más débil y eso les convierte en la diana perfecta.
Si eres autónomo o una pyme, ampliar tu capacidad de protección no es una opción, es una necesidad de supervivencia. Aquí tienes los 7 hábitos digitales que si no haces ya, debes incorporar hoy mismo.
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Hábitos de seguridad informática para proteger a tu negocio de las principales amenazas:
1. Gestión de contraseñas y seguridad de acceso
El error más común de las empresas es reutilizar claves. Contar con contraseñas robustas es tu primera barrera para evitar ataques.
Incorporar contraseñas robustas no significa complicar la vida a tu equipo, sino cambiar la estrategia de trabajo. ¿Cómo lograr el equilibrio entre seguridad y productividad? Sigue estos pasos.
Usa contraseñas robustas, complejas y diferentes
La primera barrera de seguridad supone utilizar buenas contraseñas, que sean complejas, robustas, usando caracteres especiales, alfanuméricos y símbolos.
Puedes usar programas de generación de claves para facilitarte la tarea y es muy importante que todas tus claves sean diferentes. No reutilices contraseñas iguales en distintas plataformas. Si te cuesta recordarlas, puedes utilizar gestores de contraseñas que te permitan memorizar automáticamente en el equipo todas las contraseñas.
Usa un gestor de contraseñas para centralizar un acceso digital cifrado
Aunque la memoria humana sea limitada; la ciberseguridad no debería serlo. Para equipos de trabajo, usar herramientas como LastPass, 1Password o Bitwarden (en sus versiones para empresas) pueden ayudar a fortalecer los sistemas de seguridad, sin restar comodidad ni usabilidad.
Estos gestores de contraseñas autogeneran claves que además guardan de manera segura. El empleado solo necesita recordar una única contraseña maestra robusta. El gestor se encargará de crear, guardar y autocompletar el resto con claves aleatorias de alta seguridad (ej: Xy7#bN9!mK2...).
Además, también ofrecen la posibilidad de modificar las claves cada varios meses, sin que afecte al usuario, que podrá seguir accediendo a través de su equipo habitual.
2. Actualización de software y parches de seguridad
Todos sabemos lo molestas que son las actualizaciones, pero el botón de "Recordármelo más tarde" es el mejor amigo de los ciberdelincuentes.
Pero las actualizaciones no son cambios estéticos o funciones nuevas que ralentizan el ordenador, su función va mucho más allá: la mayoría de las actualizaciones son parches para tapar agujeros o grietas de seguridad
Cambiar la mentalidad del equipo es complicado. La manera más adecuada es valorar la actualización y seguridad como parte productiva más de sus tareas diarias. Sólo así se aplicarán de la misma manera que hacen con su desempeño profesional.
Si no actualizas tus sistemas, programas o herramientas, estás dejando una puerta abierta a los ciberdelincuentes.
Automatización de actualizaciones: El "Piloto automático" de la seguridad de tu empresa
No confíes en tu memoria ni en la de tus empleados para mantener los equipos al día. Configura Windows (o macOS) para que descargue e instale actualizaciones críticas automáticamente. Lo ideal es programar los reinicios fuera del horario laboral (por ejemplo, a las 3:00 AM o al apagar el equipo el viernes).
Chrome, Edge y Firefox son la principal puerta a Internet. Asegúrate de que se actualizan solos al cerrarlos. Un navegador desactualizado puede infectarse simplemente visitando una web comprometida.
Software invisible, plugins y temas: siempre actualizados
No te olvides del "Software invisible" ese que sirve desde la sombra para tu operativa diaria. Nos referimos a lectores de PDF (Adobe), compresores de archivos (WinZip/WinRAR) o determinadas aplicaciones de ofimática.
También debes contemplar los plugins o temas de WordPress. Un plugin abandonado es la causa número 1 de webs de pymes hackeadas.
El riesgo del "Fin de soporte" en tu seguridad digital
¿Sigues usando Windows 7, Windows 8 o Windows 10 (El soporte oficial terminó el 14 de octubre de 2025) en algún ordenador del almacén porque "tiene el programa de facturación antiguo"? Estás abriendo la puerta a múltiples vulnerabilidades.
Si Microsoft ya no publica actualizaciones de esas versiones, es posible que surjan parches de seguridad que no van a resolverse. Es decir, si quieres estar plenamente protegido, debes tener un equipo con una versión de Windows que todavía tenga soporte por parte de Microsoft.
Lo mismo que ocurre con Windows es aplicable con versiones antiguas de Android o de iOS. Si surgen vulnerabilidades y ya no tienen soporte oficial, estás más expuesto a ciberamenazas.
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3. Verificación en dos pasos para aumentar la seguridad
La mayoría de las brechas de seguridad en las pymes se evitarían con el Doble Factor de Autenticación.
Pero, ¿cómo aplicarlo? Actívalo en tu correo corporativo, banca online y CRM, utilizando herramientas como Google Authenticator o Microsoft Authenticator.
Se trata de apps gratuitas que instalas en el móvil y te permiten utilizar un código temporal para entrar en nuevas herramientas o dispositivos de la empresa.
Como segunda opción, la verificación por SMS o email
También puedes utilizar el doble factor desde SMS o email, aunque esto implica una configuración más elaborada, para dar acceso a los dispositivos de tu equipo de trabajo.
Aunque es mejor que no tener nada, recuerda que los emails pueden ser hackeados y los SMS pueden interceptarse. Úsalo solo si la opción de la App no es posible.
Como sistema de verificación, también existen las notificaciones de "Un solo toque" (Push) que te avisan en el móvil de que estás intentando acceder. Al existir una vinculación móvil-herramienta, con un sólo toque puedes confirmar el acceso autorizado.
La doble autenticación te permite una segunda cerradura para evitar que entren en tu sistema y en todos tus datos.
4. Detección de Phishing y correos o SMS fraudulentos
El correo electrónico es la principal vía de entrada de malware y, por eso, aprender a identificar un email/sms sospechoso es el hábito principal para la ciberseguridad empresarial.
Verifica siempre el remitente antes de hacer clic en cualquier enlace. Las suplantaciones de páginas, correos o mensajes son cada vez más sofisticadas. Por eso, es clave que tengas en cuenta qué información pueden pedirte o puedes dar mediante email o mensajería.
Puedes recibir un mensaje de gestion@rnicrosoft.com y visualmente tu mente lo corrige y piensa que el remitente es fiable, pero si te fijas con detenimiento, verás que la dirección de email está mal escrita y es un correo fraudulento.
El truco del "Remitente enmascarado" bajo una dirección de email falsa
Hay remitentes que suenan familiares (por ser el nombre de alguien o departamento de confianza). No te fijes sólo en el remitente. Revisa la dirección completa del email.
Ante la más mínima duda, llama o contacta con la persona o departamento de forma habitual, sin responder directamente al email o mensaje.
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5. No te conectes a redes WiFi en espacios públicos
Para un autónomo, cualquier cafetería puede ser una oficina, pero las redes de espacios públicos pueden ser peligrosas.
Si necesitas conectarte fuera de tu entorno seguro de trabajo, la mejor opción es compartir datos desde tu smartphone, siempre en tu propio entorno. Si te conectas a la red del hotel, del bar o del aeropuerto, las contraseñas que uses pueden quedar expuestas.
A mayores, cuando teletrabajes utiliza siempre una VPN para conectarte a los recursos de tu empresa, pero también preocúpate por mantener tu equipo actualizado y usar tu propia red WiFi, cerrada con una contraseña segura.
6. Copias de seguridad: Tu respaldo ante el Ransomware
¿Sabías que el secuestro de datos o Ransomware (donde un virus cifra tus archivos y te pide un rescate económico) puede arruinar tu negocio en horas?
Una política de backups (copias de seguridad) externa y automatizada es el único "seguro de vida" real para tu información. Y debe ser externa, para tener una desconexión total con cualquier ciberataque interno.
Regla 3-2-1: 3 copias de tus datos, en 2 soportes distintos y 1 fuera de la empresa
Para que tu estrategia de seguridad sea infalible, te recomendamos seguir la Regla 3-2-1. Es una fórmula sencilla que garantiza que, pase lo que pase, recuperarás tus datos:
- 3 copias de tus datos: Mantén los archivos originales y, al menos, dos copias de seguridad adicionales. Si falla una, tienes otra.
- 2 soportes distintos: No guardes las dos copias en el mismo sitio. Por ejemplo: usa un disco duro externo y un servicio de almacenamiento en la nube (como OneDrive, Google Drive o soluciones profesionales de backup).
- 1 copia fuera de la oficina: Esto es vital en caso de robo, incendio o inundación en el local. La copia en la nube cumple esta función perfectamente, pero también puede ser un disco duro que el gerente guarda en su casa.
Si solo tienes una copia, no tienes ninguna. Realiza copias automáticas de todos tus datos y revisa que se pueden recuperar de forma periódica.
7. Cultura de ciberseguridad: Tu equipo es tu mejor cortafuegos
Puedes tener el mejor firewall del mercado, pero si un empleado recibe un correo sospechoso y hace clic por miedo o desconocimiento, la barrera cae. El error humano no se soluciona con software, se soluciona con formación preventiva en ciberseguridad.
La mejor forma para integrar la seguridad en el día a día del trabajo es dejar de verla como un conjunto de "prohibiciones" y empezar a verla como un hábito de equipo y una parte de las tareas diarias de la empresa.
Algunos consejos para integrar la ciberseguridad en el trabajo diario
- Aplica "píldoras de seguridad" de 5 minutos en las reuniones mensuales
- Comparte ejemplos reales de intentos de phishing que hayan llegado a la empresa o noticias breves sobre nuevas estafas que afectan a pymes.
- Aplica el derecho a equivocarse. Muchos desastres ocurren porque un empleado hace clic en algo indebido y, por miedo a una reprimenda, no dice nada hasta que el virus se ha extendido.
- Genera un canal común donde compartir dudas, correos maliciosos, avisos del INCIBE…
- Premia la prudencia. Es mejor 20 preguntas que una brecha de seguridad.
- Realiza pequeños simulacros de phishing internos (enviar un correo falso inofensivo) para ver quién cae. No para castigar, sino para identificar quién necesita más apoyo y formación.
Recuerda que la formación es poder contra las ciberamenazas y la prudencia en saber cómo gestionar tus redes, conectividad y copias de seguridad puede ser ese bote salvavidas que siempre te acompañe.

